viernes, 5 de abril de 2013

Sesquipedalismo

Se está viviendo una especie de moda (por no decir invasión) más en la prensa- sea oral o escrita- que en el lenguaje cotidiano de usar palabras, a veces incluso inexistentes o no aprobadas por la RAE que suenan "mejor" o "más cultas" que la palabra habitual. Se tiende a escoger expresiones más largas con la intención de dar al mensaje un aire más cuidado o culto. De ahí que se hable de "sesquipedalismo", (palabra, por cierto, que no aparece en el diccionario) que significa "de más de seis pies de largo", que viene a decir que algo es excesivamente largo, y, en este caso, ampuloso incluso.
Algunas veces no somos conscientes que llega con "señalar" y no hace falta "señalizar"; que un "matiz" vale igual que una "matización", que no es lo mismo "climatología" que "clima", que una "obligatoriedad" no es más estricta que una "obligación", que una "titulación" abre las mismas puertas que un simple "título"  y que aunque parezca que un "colectivo" incluye a más y mejor gente que un "grupo", no es cierto.

Otros sesquipedalismos chocan más y sí que dejan entrever ese deseo diferenciador y de intentar articular un discurso aparentemente culto. Hablamos de casos como "recepcionar a un cliente", "visionar o visualizar una película".


No es un fenómeno nuevo, como prueba que el periodista Aurelio Arteta haya escrito artículos sobre el tema ya desde el 1995. Entre ellos, La moda del archisílabo (1995) , Archisílabos a tutiplén, (2010), y Archisilabeando (2011)


En esta interesante entrada de el blog "El atisbador" encontrarás una exhaustiva recopilación de sesquipedalismos y de términos que es conveniente evitar si no queremos parecer pedantes y queremos, realmente, "Controlar la lengua".



No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada