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miércoles, 15 de marzo de 2017

Contubernio

Hoy nos centraremos en la tercera acepción que da la RAE de la palabra contubernio, "Alianza o liga vituperable" porque en plena época de pactos, de extrañas parejas y coaliciones, más de uno, al leer la prensa habrá pensado: "Menudo contubernio se ha montado".

La palabra viene del latín, contubernium, que era la tienda donde pernoctaban, de ocho en ocho, los legionarios romanos. Por metonimia pasó también a designar el grupo de soldados que compartían cobijo.





Resultado de imagen de contubernio romanoContubernio, del latín contubernium, en el sentido propio que le daban los romanos era una especie de tienda o carpa en la que convivían ocho soldados durante su entrenamiento o campaña. El término también permitía denominar a la unidad militar que formaban estos soldados. Por qué pasó a designar unión con fines poco claros puede deberse al auspicio de la noche para fraguar conspiraciones en secreto por parte de personas que comparten techo. 




Resultado de imagen de contubernio unión de esclavosLa otra acepción de la palabra, "cohabitación ilícita" deriva de significado que ya en la época tenía la palabra contubernio, el de unión ilícita entre dos esclavos, unión que no gozaba del mismo reconocimiento ni de los mismos privilegios y derechos que la de los hombres libres. 





Prueba de que esta palabra está viva en nuestro lenguaje (sobre todo en la prensa) son los siguientes titulares, más o menos recientes, en que aparece usada esta palabra tan enfática y cuyo uso enriquecerá tu vocabulario







Resultado de imagen de contubernio titulares

miércoles, 15 de febrero de 2017

Invoca al abogado

Las dos palabras que figuran en el título de esta entrada comparten raíz (-vocare), igual que otras como provocar, convocar o vocativo. Su significado es "llamar". De qué forma interviene en la formación de la palabra "abogado" nos la explica Academia Play.



lunes, 22 de agosto de 2016

Etimología de colores.

Este cuadro está sacado de un blog, los filólogos.com en el cual se nos recomienda un libro y, como nos parece muy interesante, aprovechamos para recomendarlo nosotros también.

Se trata de El candidato melancólico, una obra en la que hace un repaso a la etimología de muchas palabras,  en su primer capítulo repasa el origen de muchos términos referidos a los colores. Ahí nos encontraremos con curiosidades como que la palabra candidato remite al blanco (candidus) porque los que se querían presentar a un cargo vestían una toga de este color, que hay más de ocho variedades de rojo, la relación entre la etimología de berza y verde...Si te apetece, vete al enlace para acceder a todo el capítulo.




lunes, 4 de enero de 2016

¿Cerillas o fósforos?

No sé si sucederá solo en mi zona, pero creo que la palabra cerilla ha arrinconado totalmente al vocablo fósforo... pero me gustaría reivindicar el uso de la segunda acudiendo a sus etimologías.

En el caso de cerilla su origen se debe  al material con el que se elaboraba el "palito" que, terminado en una cabeza de fósforo se encendía por fricción al frotarlo sobre una superficie adecuada. Podían elaborarse también con cartón o madera, pero al ser la cerea el más habitual provocó que a este sencillo instrumento se lo pasase a conocer como "cerilla". Ahora el palito suele ser de madera, pero seguro que alguna vez habrás visto una auténtica cerilla y te habrá costado más encenderla, pues el palito es más endeble. 




Si empleamos la palabra fósforo  estamos recurriendo a una metonimía, empleando   la parte (superior o final en este caso, la que se frota para producir la llama) por el todo. La palabra proviene del griego a través del latín y está formada de "phos" (luz) y "phoros" (portador), es decir "portador de la luz", mucho más poético, sonoro y evocador que "cerilla". Así que ahí tenéis el motivo que me llevará, a lo largo de este año que comienza, a intentar reivindicar esta palabra, si bien no voy a tener mucha ocasión porque otros artilugios han venido a desplazar al humilde fósforo, pero esa es otra historia. 

Y, hablando de historias y de fósforos, aprovecho y os dejo de regalo de principio de año el  hermoso y conmovedor relato de "La vendedora de fósforos", de Hans Christian Andersen. 



¡Qué frío tan terrible! Caían los copos de nieve, y la noche se avecinaba. Era Nochebuena. En medio del frío y de la oscuridad, una pobre niña pasó por la calle con la cabeza y los pies descalzos. Tenía, en verdad, zapatos cuando salió de su casa; pero no le habían servido mucho tiempo puesto que eran  unas zapatillas enormes de su madre,  tan grandes, que la niña las perdió al apresurarse a atravesar la calle para que no la pisasen los carruajes que iban se le cruzaban, enloquecidos por llegar a tiempo a las copiosas cenas que les esperaban en algún lugar confortable. La niña caminaba, pues, con los piececitos desnudos, rojos y azules del frío; llevaba en el delantal, que era muy viejo, algunas docenas de cajas de fósforos y tenía en la mano una de ellas como muestra. Era muy mal día no había conseguido vender ninguna caja y no podía irse sin nada. Tenía mucha hambre, mucho frío y muy mísero aspecto. ¡Pobre niña! 
Veía bullir las luces a través de las ventanas; el olor de los asados se percibía por todas partes. Era el día de Nochebuena, y en esta festividad pensaba la infeliz niña. Se sentó en una plazoleta, y se acurrucó en un rincón entre dos casas. El frío se apoderaba de ella y entumecía sus miembros; pero no se atrevía a presentarse en su casa; volvía con todos los fósforos y sin una sola moneda. Su madrastra la maltrataría, y, además, en su casa hacía también mucho frío. Vivían bajo el tejado y el viento soplaba allí con furia, aunque las mayores aberturas habían sido tapadas con paja y trapos viejos. Sus manitas estaban casi yertas de frío. ¡Ah! ¡Cuánto placer le causaría calentarse con una cerillita! ¡Si se atreviera a sacar una sola de la caja, a frotarla en la pared y a calentarse los dedos! Sacó una. ¡Oh!  ¡Cómo alumbraba y cómo ardía! Despedía una llama clara y caliente como la de una velita cuando la rodeó con su mano. ¡Qué luz tan hermosa! Creía la niña que estaba sentada en una gran chimenea de hierro, adornada con bolas y cubierta con una capa de latón reluciente. ¡Ardía el fuego allí de un modo tan hermoso! ¡Calentaba tan bien! Pero todo acaba en el mundo. La niña extendió sus piececillos para calentarlos también; más la llama se apagó: ya no le quedaba a la niña en la mano más que un pedacito de cerilla.
Frotó otra, que ardió y brilló como la primera; y allí donde la luz cayó sobre la pared, se hizo tan transparente como una gasa. La niña creyó ver una habitación en que la mesa estaba cubierta por un blanco mantel resplandeciente con finas porcelanas, y sobre el cual un pavo asado y relleno de trufas exhalaba un perfume delicioso. ¡Oh sorpresa! ¡Oh felicidad! De pronto tuvo la ilusión de que el ave saltaba de su plato sobre el pavimento con el tenedor y el cuchillo clavados en la pechuga, y rodaba hasta llegar a sus piececitos. Pero la segunda cerilla se apagó, y no vio ante sí más que la pared impenetrable y fría.

Encendió un nuevo fósforo. Creyó entonces verse sentada cerca de un magnífico pesebre: era más rico y mayor que todos los que había visto en aquellos días en el escaparate de los más ricos comercios. Mil luces ardían en los arbolillos; los pastores y zagalas parecían moverse y sonreír a la niña. Esta, embelesada, levantó entonces las dos manos, y el fósforo se apagó.
Todas las luces del nacimiento se elevaron, y comprendió entonces que no eran más que estrellas. Una de ellas pasó trazando una línea de fuego en el cielo.
< -Esto quiere decir que alguien ha muerto- pensó la niña; porque su abuelita, que era la única que había sido buena para ella, pero que ya no existía, le había dicho muchas veces: "Cuando cae una estrella, es que un alma sube hasta el trono de Dios". Todavía frotó la niña otro fósforo en la pared, y creyó ver una gran luz, en medio de la cual estaba su abuela en pie y con un aspecto sublime y radiante. -¡Abuelita!- gritó la niña-. ¡Llévame contigo! ¡Cuando se apague el fósforo, sé muy bien que ya no te veré más! ¡Desaparecerás como la chimenea de hierro, como el ave asada y como el hermoso nacimiento! Después se atrevió a frotar el resto de la caja, porque quería conservar la ilusión de que veía a su abuelita, y los fósforos esparcieron una claridad vivísima. Nunca la abuela le había parecido tan grande ni tan hermosa. Cogió a la niña bajo el brazo, y las dos se elevaron en medio de la luz hasta un sitio tan elevado, que allí no hacía frío, ni se sentía hambre, ni tristeza: hasta el trono de Dios. Cuando llegó el nuevo día seguía sentada la niña entre las dos casas, con las mejillas rojas y la sonrisa en los labios. ¡Muerta, muerta de frío en la Nochebuena! El sol iluminó a aquel tierno ser acurrucado allí con las cajas de cerillas, de las cuales una había ardido por completo. -¡Ha querido calentarse la pobrecilla!- dijo alguien. Pero nadie pudo saber las hermosas cosas que había visto, ni en medio de qué resplandor había entrado con su anciana abuela en el reino de los cielos.





jueves, 29 de octubre de 2015

Influencia del griego

Ya hemos comentado en otras entradas la importante presencia de raíces griegas a la hora de formar en la actualidad compuestos cultos. Pero la presencia del griego se rastrea casi desde los orígenes de la lengua y ha estado cerca de palabras patrimoniales. Y no solo en castellano, sino en prácticamente todas las lenguas. 

Prueba de ello es este cuadro que contiene 150 palabras que provienen del griego y son de uso cotidiano. Además, este cuadro te puede servir para darte cuenta de que, aunque no sepas inglés, entenderás  y sabrás de qué palabras se trata porque apenas han evolucionado en ninguna de las dos lenguas. 

¿Te interesa seguir investigando esta presencia? Busca estas palabras en un diccionario de otra lengua (francés, italiano, rumano, alemán...)y comprueba qué ha sucedido en esas lenguas. O también puedes hacer otro listado de palabras griegas de uso frecuente en castellano, traducirlas a inglés y comparar cómo han evolucionado en ambas lenguas. 



jueves, 10 de septiembre de 2015

¿Somos cada vez más idiotas?

Está claro que cuando usamos esta palabra sabemos que estamos insultando a alguien aludiendo a su poca inteligencia o escasa capacidad  para entender lo que se le dice.
Traemos hoy esta palabra no por su significado sino por su etimología, que es bastante curiosa.

"Idiota" proviene del griego  ἰδιώτης (idiótes), formado sobre la raíz  ἴδιος (ídios), que la encontramos también en idiolecto, idioma, idiosincrasia...en las que se percibe más claramente su significado "propio, personal, particular". Esta palabra se utilizaba en la antigua Grecia para designar al que se preocupaba sólo por sus asuntos, sin pensar en el bien común ni en el bien de la polis. Dada la importancia que para los griegos tenia la participación en la vida pública, pronto empezó a usarse de modo despectivo y con este valor ha permanecido hasta la actualidad, si bien ahora más que despreocupado, apolítico o algo similar se ha especializado en referirse al corto de entendederas.

La verdad es que visto el cariz que están tomando los acontecimientos y la mala prensa que tiene la clase política, está claro que cada vez somos más los idiotas. Algo tendrá que hacer la clase política para que dejemos de ser idiotas, nos preocupemos y nos involucremos mas en la vida política.


 


domingo, 30 de noviembre de 2014

Cotillas, correveidiles y chafarderos

Tríada de palabras que se utiliza para designar a aquellos que disfrutan controlando y contando vidas ajenas (a veces, incluso exagerando o deformando la realidad).

Lo curioso es que la primera de las palabras, cotilla, indicaba en su origen una prenda de vestir parecida al corpiño. Esta prenda la usaba generosamente una tal María de la Trinidad, conocida en todo el Madrid de la época de Fernando VII por delatar y denunciar a los liberales y provocar el ajusticiamiento de muchos de ellos. Paradójicamente ella también acabó sus días en el cadalso. Era conocida con el nombre de Tía Cotilla (nombre con el que la conocían sus secuaces y con el que evitaban referirse a ella para preservar, en la medida de lo posible, el nombre de la cabecilla de esta banda de delatores) de modo que, con el tiempo, pasó a designar no tanto a soplones y delatores sino a los que gustan de meterse y fisgar en vidas ajenas.


La palabra correveidile (¡ojo a cómo se escribe! con "i", no con "y" *correveydile) es más transparente en su significado. Indica a  lo que se dedica la persona cotilla: a, una vez que se ha enterado de algo, correr, ir y decirle a todo aquel que quiera oírla las cosas de las que se ha enterado.





Guardamos para el final aquella que tiene un origen más curioso: chafardero /a. Es una palabra que viene del catalán, safareig, que se traduce como "lavadero" (evolucionó a xafardeig y de ahí pasó al castellano como chafardero). El chafardeo era el  lugar de reunión para las mujeres del pueblo que se acercaban a hacer la
Imagen de lavanderas en Vilamayor
sacada de Memoria digital de Asturias 
colada y, de paso, a ponerse al día de comentarios, rumores y sucesos varios del pueblo, iban a "chafardear" (hacer la colada) pero les cundía la jornada para "informarse" y "ponerse al día". Por eso el verbo chafardear pasó a ser sinónimo de cotillear y el chafardero se dedica a lo mismo que el cotilla.








Y ahora, si quieres, ve a cotillear con tus amigos y cuéntales que has descubierto la curiosa historia de algunas palabras en este blog.



martes, 3 de junio de 2014

Del libro al diccionario

Agradezco a Mavi Benito, Laura Caneda, Jesús Párraga, Agustín Pérez, Jose Ángel Sánchez y   Marisa Soto la lluvia de ideas de la que salió esta entrada.

Hemos rescatado 12 personajes literarios famosos cuya etimología debemos buscarla en la obra de la que son protagonistas.  Su fama ha trascendido a la obra y los nombres de estos personajes se han incorporado al lenguaje cotidiano.

Nos hemos limitado a sustantivos, pero quizás en otra entrada tengan cabida pantagruélico, bovariano, rocambolesco... y otros adjetivos que también provienen del mundo literario.




por gelesfernandez

viernes, 11 de abril de 2014

¿Qué tiene que ver un cíclope con una enciclopedia?

Lo puedes descubrir en el libro, "Palabrología", de Virgilio Ortega, libro que aunque no puedo juzgar porque aún no lo he leído, sí que promete, visto su booktrailer. Este  avance es tan sugerente que dan ganas de ponerse a la cola para comprarlo recién salido del horno. A la venta el 15 de abril.



lunes, 11 de noviembre de 2013

Tifones y huracanes

Los últimos días una noticia ha copado las cabeceras de periódicos y noticiarios: el tifón Hayán desola Filipinas causando decenas de miles de muertos.

Más allá del impacto que nos pueda provocar una noticia como esta, nos interesa el causante de esta devastación: el tifón. En algunos medios la noticia se daba como "el huracán devasta Filipinas" o "El ciclón que asoló el territorio filipino..." y estos titulares son inexactos.

El fenómeno atmosférico que se produce en zonas marítimas cercanas a los Trópìcos cuando el viento alcanza o rebasa los 120km/h se designa, de modo genérico, como ciclón tropical.  La especificación viene dada por el territorio donde se produce: si sucede en la zona Atlántica, Caribe, Golfo de México y norte del Pacífico este, hablaremos de huracán; si afecta a zonas del Océano Índico o del Pacífico
Este lo denominaremos tifón. Así que ni son sinónimas ni palabras sin ningún tipo de relación y es conveniente que sepamos su diferencia si lo que queremos es controlar la lengua.


Pero vamos más allá... ¿por qué los huracanes y tifones tienen nombre? ¿Quién lo elige?

Lo normal sería pensar que el fenómeno lleva el nombre de la onomástica del día... y durante algún tiempo fue así, hasta que se decidió elaborar una lista que incluye nombres masculinos y femeninos que varía cada seis años y de la que sólo se eliminan nombres si sus efectos han sido enormemente devastadores.
Puedes profundizar en este tema en el siguiente artículo de la revista Muy Interesante.


¿Cómo se elige el nombre de los tifones?

Si queremos saber el origen de la palabra Tífón tendremos que bucear el la mitología griega, donde descubrimos que tifón, hijo de la Tierra y el Tártaro era un horrible monstruo de 100 cabezas de serpiente de las que salían lenguas negras y rayos de fuego de sus ojos.
Tifón en un mural etrusco
Producía distintos sonidos aterradores y ensordecedores con los que pretendía dominar el mundo. Cuando Zeus se enteró se desató una batalla entre ambos, cada uno con sus armas: Tifón con rayos fuego y sonidos tan atronadores que hizo que los habitantes del Hades saliesen huyendo; Zeus dispuso todos sus rayos y truenos y empezó a golpear al monstruo hasta que consiguió destrozar sus cien cabezas. Zeus desterró a Tifón al Tártaro junto con las galernas, que también suponían un peligro para la humanidad. Pero cuando se despertaban e intentaban salir, se desataban lo que hoy conocemos como tifón.


martes, 5 de noviembre de 2013

Raíces y prefijos griegos más comunes en castellano

Encontramos en este enlace un listado bastante exhaustivo de los principales prefijos, sufijos y raíces griegas que reproducimos, íntegramente, aunque en otro formato a continuación.





 Como limitarse a memorizar significados no deja de ser una árdua tarea (aunque es necesario,si queremos controlar la lengua) que conozcamos los principales formantes griegos, tanto para formar neologismos como
para reconocerlos en palabras de nuestro léxico, te proponemos que juegues a este Pasapalabra en que todas las respuestas contienen una raíz o un prefijo griego.

¡Verás como no es incompatible entretenerse y aprender!


Pulsa aquí para jugar a este pasapalabra





https://sites.google.com/a/genmagic.net/pasapalabras-genmagic/areas/cultura-clasica/etimologia-griega-1o-batch

viernes, 1 de noviembre de 2013

A dormir al cementerio.

Contrariamente a lo que podamos pensar a primera vista, "cementerio" no deriva de la palabra "cemento". Esta palabra ha entrado a través de la forma latina, coemeterium, tomada,  a su vez, del griego, koimeterion,
proveniente del verbo "koimao", que significaba "acostarse", de modo que el cementerio era, literalmente, "el lugar para dormir" (o el dormitorio). Frente a la forma clásica, necrópolis ("ciudad de los muertos"), "cementerio" tuvo mayor aceptación en la cultura cristiana pues incidía en la espera del juicio final durante el cual las almas merecedoras resucitarían, alcanzarían el paraíso y, mientras, esperaban acostados, tranquilos, "durmiendo" en sus nichos.

La presencia de esa "n" se explica por una interferencia con "caementa", piedra cuadrada, usada en los cementerios.


Así pues, si recuperamos su etimología parece que el cementerio se aleja de sus connotaciones macabras y funestas para pasar a designar un apacible lugar para visitar, e, incluso, dormir. Prueba de ello son los numerosos cementerios monumentales que hay en el mundo y entre los cuales hemos seleccionado y te ofrecemos el de Staglieno, en Génova. 


martes, 30 de julio de 2013

El origen del nombre de algunos países

Esta vez el blog Banderas del mundo nos da el trabajo hecho. Una curiosa entrada donde se puede encontrar el origen del nombre de bastantes países (de momento hasta la letra m, pero sigue actualizándose). Algunas explicaciones se quedan en hipótesis bastante justificadas, pero otras están bien documentadas. Un curioso e interesante material para entretenerse un rato.
Descubrirás, por ejemplo que Líbano significa, literalmente, "blanco" y hace referencia a las cimas cubiertas del Monte Líbano, en el norte del país, o que la gran producción de miel está detrás del nombre de Malta, que el río Indo dio nombre a la India... y muchas curiosidades más. Anímate a leerlo.



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jueves, 18 de julio de 2013

El origen del nombre de los elementos químicos


La tabla periódica de los elementos químicos recoge y clasifica los 118v elementos químicos conocidos hasta el momento. Repasando el nombre de los elementos químicos, nos damos cuenta de los variados motivos a los que recurren los descubridores del elemento.

Hay descubridores que homenajean a su patria, como Madame Curie al llamar así al polonio, o Marguerite Perrey, descubridora del francio, o el rutenio, que debe su nombre a Rutenia, una región de Ucrania. En otros casos se alude a un lugar por otros motivos: el berkelio fue descubierto por investigadores de la universidad de Berkeley

En otros casos el científico toma este hallazgo como forma de pasar a la posteridad: el curio fue descubierto por los Curie, o como homenaje a otros descubridores, como el  lawrencio, llamado así en honor al físico estadounidense Ernest O. Lawrence, del mismo modo que los científicos que bautizaron al nobelio lo hicieron como homenaje a Alfred Nobel.

Por otro lado, algunos nombres derivan de la propiedad del elemento; silex,  que significa pedernal, dio nombre al silicio, caracterizado por su dureza. Más curioso es el origen del fósforo, que viene del
griego phosphoros que significa "productor de luz". Y al oxígeno se le dio este nombre porque se pensaba que intervenía en la formación de todos los ácidos (que es lo que significa "oxígeno", formador de ácidos)

Por último, otra serie de nombres se deben a personajes mitológicos, como el niobio, relacionado con Niobé, la hija de Tántalo, que, a su vez, dio pie al elemento llamado tantalio. El nombre griego de la diosa de la luna, Selene, inspiró el bautizo del selenio. Y es evidente la relación del uranio con una de las divinidades celestes, Urano.

Si tienes curiosidad por saber más sobre los elementos químicos, acude a este enlace de Educamadrid, donde no sólo descubrirás por qué se llaman así, sino quién lo descubrió, sus propiedades...




elementos químicos. Educamadrid





Y si quieres seguir buceando en el origen de estos nombres, prueba con el siguiente juego




martes, 16 de julio de 2013

Palabras "divinas"

Muchas de las palabras que forman parte de nuestro lenguaje cotidiano hunden sus raíces en la mitología clásica greco-latina. Aquí te mostramos unas cuantas, pero no descartamos escribir otra entrada sobre el mismo tema.

Empezamos con amor. La diosa de la belleza, Afrodita para los griegos, Venus para los romanos, está detrás de las palabras afrodisiaco y venéreo. La primera se refiere a aquello que sirve para despertar el deseo sexual,
Aphrodite Anadyomene en un fresco pompeyano
Simon Vouet, el aseo de Venus



mientras que la segunda pasó de designar a aquello relativo a Venus y  al goce sexual para especializarse en designar a enfermedades que se transmiten por contacto sexual.








El Parmiggianino, Eros cargando su arco

También el dios griego del amor, Eros, sigue presente en nuestra lengua dando pie a una familia de palabras bastante amplia (erótico, erógeno, erotismo, erotómano...) que tienen en común referirse al amor pasional, sexual.







Siguiendo en esta línea, lo lógico es que la siguiente palabra que asociemos a un dios clásico sea "bacanal", que recuerda a las fiestas desenfrenadas y salvajes que se realizaban en la antigua Roma en honor del dios del vino, Baco en las que suponemos se sucedían las escenas eróticas con y sin el uso de sustancias afrodisíacas, aún con el riesgo de contraer alguna enfermedad venérea.


Tiziano, La bacanal de los Andrios
 

Bandinelli, Hércules y Caco
Si a lo largo de nuestra vida alguna vez alguien nos atraca y nos despoja de alguna de nuestras posesiones, si empleamos para designarlo la palabra "Caco" nos estaremos refiriendo al gigantesco ladrón mitológico, hijo de Hefesto, que aprovechó un descuido de Heracles para robarle cuatro  parejas de bueyes.  Heracles llegó a la cueva donde se había escondido Caco y tras una denodada lucha consiguió acabar con el gigante y recuperar su ganado. Desde entonces la palabra caco se usa como sinónimo de ladrón.





Hércules de niño en un fresco romano
del S.I d.C donde se percibe ya su fuerza
 hercúlea al dominar a dos serpientes.

Y hablando de Heracles, de su versión romana, Hércules, deriva el adjetivo hercúleo que, acompañando a un sustantivo, indica que es propio de ese dios; así, "fuerza hercúlea" sería una fuerza descomunal,  mientras que una "tarea hercúlea" estaría a la altura de las doce pruebas que tuvo que  superar el héroe para lograr su lugar en el Olimpo.






Apolo en plata
Otro dios que se asoma tímidamente a nuestro idioma es Apolo, de cuya belleza sin par deriva el adjetivo apolíneo, usado para, y citamos literalmente a la RAE, referirse al varón que posee gran
 perfección corporal.










Y para acabar, al menos por hoy, con esta entrada, haremos referencia a una última palabra que se refiere al lugar donde merecen estar todas las obras de las distintas artes que hemos usado para ilustrar esta entrada: el museo, del griego μουσεῖον, que significaba "templo de las musas", de modo que es lógico que hoy en día designe el lugar donde van a admirarse las piezas que el artista ha realizado gracias a la inspiración de las musas. 


Van Balen, Minerva entre las musas









domingo, 9 de junio de 2013

Dantesco : entre Dante y Dan Brown

A partir de la publicación del último (imagino que a estas alturas ya será de nuevo uno de los más vendidos) libro de Dan Brown, Inferno, en que recupera la bajada a los infiernos de Dante en su primer libro de La Commedia, surgen titulares del tipo "Dan Brown se vuelve dantesco" (El confidencial.com), Dan Brown apuesta por lo dantesco (eltiempolibre.com),  "Los dantescos virus de Dan Brown" (laverdad.es) ¿cuáles de estos titulares son apropiados?

Pues depende de con qué significado se use el adjetivo dantesco. Si se hace según la primera acepción que recoge la RAE " perteneciente o relativo a Dante o a su obra", todas serían idóneas, pues ya hemos comentado que el autor hace que su protagonista, Robert Langdon se las vea con el autor toscano.

Si, por su parte, el adjetivo quiere decir que el protagonista se verá envuelto en situaciones dramáticas o terribles, quizás habría que matizar. Con frecuencia se utiliza "dantesco" de modo inadecuado, equivalente, a veces a "dramático", otras a "trágico", otras a "exagerado"... "Dantesco accidente en Motril: cuatro víctimas al chocar un automóvil"; "dantesco espectáculo cada sábado en el botellón", "dantesco día de trabajo" "Assange es un personaje trágico, cómico y dantesco". Salvo que lo que se quiera expresar sea "que provoca espanto, terror",que es la tercera acepción que recoge la RAE, el adjetivo está mal usado y habrá que buscar uno más adecuado (trágico accidente; patético espectáculo; estresante día de trabajo...), dado que el adjetivo hace referencia, no a toda la obra círculos donde los pecadores debían redimir sus penas según la teoría del "contrapasso",
de Dante en general, sino a la bajada a los infiernos y a las torturas y castigos, mayores y más crueles a medida que va descendiendo en el Infierno.

Un interesante artículo que recoge los usos adecuados e inadecuados de este adjetivo lo encontramos en el blog La biblioteca del manicomio.

Y  ahora cada uno que decida qué va a leer, si el clásico de Dante, si los enlaces a su obra o si el último título de Dan Brown. Lo importante, como siempre, es leer.

Por último, una frivolidad: si desean saber en qué círculo estarían y qué castigo les correspondería, hagan el siguiente test: Dante´s inferno test.

lunes, 6 de mayo de 2013

¿Barómetro? No, zumainómetro

Reproducimos aquí un artículo publicado en La Voz de Galicia de Manuel Luis Casalderrey en que conjuga sus conocimientos de física y química con una sutil ironía para definir el momento social que estamos pasando. Además, haciendo gala de sus conocimientos del griego propone un neologismo para cuantificar la decepción, la indignación y la crispación actual: el zumainómetro. Una lectura que no te llevara mucho tiempo, pero que quizás te dibuje una sonrisa, que buena falta hace.




Estos días se habla y escribe mucho de un barómetro que no lo es, el del CIS. Un barómetro sirve para medir la presión atmosférica. El primero, de mercurio, se usó en la experiencia de Torricelli. Luego vinieron los aneroides, los más habituales. Los manómetros tampoco son barómetros. Sirven  para medir la presión en el interior de un recipiente que contiene líquido, gas, polvo... Lo llevan los extintores y las salidas de agua hacia las mangueras de los sistemas de incendiosEl del CIS podría llamarse barómetro, en sentido figurado, si midiese la presión social o política, pero tampoco lo hace. Como mide la preocupación del público, propongo zumainómetro, del griego zumaino, 'enfadarse': instrumento para medir el cabreo de los ciudadanos.
                                                      (Manuel Luis Casalderrey, La Voz de Galicia, 6 de mayo de 2013)
 
 

domingo, 28 de abril de 2013

El pasado de algunas palabras.

¿Eres capaz de detectar el sufijo -algia (dolor) en la palabra nostalgia?, ¿Sabes que el sandwich debe su nombre a un conde que se apellidaba así ? ¿Y que el croissant, a pesar de que sea una palabra francesa, se ideó en Austria? ¿Que recordar, del latín re- cordis significa, literalmente, "volver a pasar por el corazón?


Estas y otras curiosidades las encontrarás en el recurso interactivo "Juguemos con las palabras" dentro de la página de redursos de educaixa. Entra  y descubrirás más curiosidades aún.


sábado, 23 de marzo de 2013

Expresiones de la meteorología

Se abre la Semana Santa y muchísima gente está preocupada por las previsiones del tiempo. Pero ¿sabemos de dónde viene y qué significan exactamente las palabras y expresiones usadas por los meteorólogos? . ¿Estás seguro de que sabes la diferencia entre tiempo atmosférico y clima? ¿Por qué el fenómeno "el Niño" se llama así ? ¿En qué se diferencia un cúmulo de un estrato? ¿Y un tifón de un tornado?


En este reportaje del programa Palabra por palabra encontrarás respuesta a muchas de estas cuestiones, el origen de algunas palabras y, curiosidades relacionadas con expresiones referidas al tiempo.