domingo, 30 de junio de 2013

Inmarcesible

La forma en la que he llegado a esta palabra ha sido bien curiosa. Hace aproximadamente un mes falleció una de las voces más particulares y precisas de la cultura española. En el momento de hacer su panegírico y de recordar su trabajo, muchos de sus compañeros recordaron un programa conducido por él llamado El tiempo es oro, y en el cual daba entrada a su azafata, Janine, con un adjetivo sonoro, rimbombante, inaudito en algunos casos, como es el caso que nos ocupa: inmarcesible.


Este cultismo apenas ha variado respecto a su étimo latino, immarcescibĭlis y significa "que no se puede marchitar". Puede aplicarse a recuerdos, amores, experiencias... que pervivirán en el tiempo y que siempre seguirán vivos. Muchas personas votaron por esta palabra en la experiencia "Apadrina una palabra"casi todas por el mismo motivo: su sonoridad, su rareza y el significado al que evoca.


Doble objetivo cumplido hoy con esta palabra: homenajear a alguien que tanto hizo por revalorizar, difundir y controlar nuestro idioma, como fue Constantino Romero, y daros a conocer una hermosa palabra cuyo recuerdo espero sea inmarcesible y no la olvidéis.





Nymphaea tetragona

sábado, 29 de junio de 2013

"A LAS VÍRGENES, PARA QUE NO PIERDAN EL TIEMPO", de Robert Herrick

Ahora que se acaba el curso y que nos esperan unas merecidas vacaciones no se me ocurre mejor forma que recurrir a  los versos atribuidos a  Walt Whitman a partir de la película El club de los poetas muertos, pero que, en realidad, pertenecen al poema de Robert Herrick " A las vírgenes, para que no pierdan el tiempo", que sigue la estela del clásico Horacio y de su "carpe diem".

A pesar del tono sexista que se puede desprender de estos versos (aprovecha mientras eres joven para casarte) lo esencial es el mensaje: hay que  vivir intensamente cada momento, cada día, cada anécdota y disfrutar de la vida. Espero que lo pongáis en práctica este verano y exprimais cada minuto que tenemos delante.




gather Ye Rosebuds, W. Waterhouse
Coged las rosas mientras podáis;
veloz el tiempo vuela.
La misma flor que hoy admiráis,
mañana estará muerta.
La gloriosa lámpara celeste, el sol,
cuanto más alto ascienda   
antes llegará a su camino
y más cerca estará del ocaso.
Los primeros años son los mejores,
cuando la juventud y la sangre están más calientes;
pero consumidas, la peor, y peores tiempos
siempre suceden a los anteriores.
Así que no seáis tímidas, aprovechad el tiempo
y mientras podáis, casaos:
pues una vez que hayáis pasado la flor de la vida
puede que esperéis para siempre

También os dejo  el fragmento de la película antes citada que contribuyó a difundir la máxima de Horacio.  

domingo, 9 de junio de 2013

Dantesco : entre Dante y Dan Brown

A partir de la publicación del último (imagino que a estas alturas ya será de nuevo uno de los más vendidos) libro de Dan Brown, Inferno, en que recupera la bajada a los infiernos de Dante en su primer libro de La Commedia, surgen titulares del tipo "Dan Brown se vuelve dantesco" (El confidencial.com), Dan Brown apuesta por lo dantesco (eltiempolibre.com),  "Los dantescos virus de Dan Brown" (laverdad.es) ¿cuáles de estos titulares son apropiados?

Pues depende de con qué significado se use el adjetivo dantesco. Si se hace según la primera acepción que recoge la RAE " perteneciente o relativo a Dante o a su obra", todas serían idóneas, pues ya hemos comentado que el autor hace que su protagonista, Robert Langdon se las vea con el autor toscano.

Si, por su parte, el adjetivo quiere decir que el protagonista se verá envuelto en situaciones dramáticas o terribles, quizás habría que matizar. Con frecuencia se utiliza "dantesco" de modo inadecuado, equivalente, a veces a "dramático", otras a "trágico", otras a "exagerado"... "Dantesco accidente en Motril: cuatro víctimas al chocar un automóvil"; "dantesco espectáculo cada sábado en el botellón", "dantesco día de trabajo" "Assange es un personaje trágico, cómico y dantesco". Salvo que lo que se quiera expresar sea "que provoca espanto, terror",que es la tercera acepción que recoge la RAE, el adjetivo está mal usado y habrá que buscar uno más adecuado (trágico accidente; patético espectáculo; estresante día de trabajo...), dado que el adjetivo hace referencia, no a toda la obra círculos donde los pecadores debían redimir sus penas según la teoría del "contrapasso",
de Dante en general, sino a la bajada a los infiernos y a las torturas y castigos, mayores y más crueles a medida que va descendiendo en el Infierno.

Un interesante artículo que recoge los usos adecuados e inadecuados de este adjetivo lo encontramos en el blog La biblioteca del manicomio.

Y  ahora cada uno que decida qué va a leer, si el clásico de Dante, si los enlaces a su obra o si el último título de Dan Brown. Lo importante, como siempre, es leer.

Por último, una frivolidad: si desean saber en qué círculo estarían y qué castigo les correspondería, hagan el siguiente test: Dante´s inferno test.

martes, 4 de junio de 2013

Jugando con las palabras: cosmolema

En este juego, creado para la página leer.es, podrás ver con qué palabras está relacionada una palabra de partida, la que tú decidas, a partir de combinar sus letras, sumarle, añadirle más letras... ver si se puede leer de derecha a izquierda, ver cuántas palabras esconde en su interior...

Además te ofrece la posibilidad de intentar llegar de una palabra a otra modificando las letras de la palabra de partida.


Anímate a jugar, seguro que descubrirás un montón de palabras nuevas al tiempo que pasas un buen rato. Simplemente pulsa aquí para empezar.





martes, 21 de mayo de 2013

A ver/ haber,

Imagen tomada de educándose en palabras
Quizás recurriendo a trucos mnemotécnicos como este, o a frases que llamen la atención, consigamos que, de una vez, todos tengamos presente las diferencias entre estas formas y se eviten frecuentísimas faltas de ortografía.

" A ver" podria sustituirse por "veamos". A ver ¿estáis listos? equivale a Veamos, ¿estáis listos?;
En otras ocasiones indica  expectación o interés por saber algo, y va seguida de una interrogativa indirecta:A ver qué pasa  =Veamos qué pasa.  
Delante de una proposición condicional introducida por si, expresa curiosidad o interés, a veces invitando o retando al interlocutor; también puede expresar temor o deseo:  ¡A ver si apruebo este examen! / ¡A ver si adivinas quién va a venir a la fiesta! /  A ver si te caes.
En otros casos introduce un complemento circunstancial de finalidad; en esos casos " a ver" puede sustituirse (aunque a veces algo forzadamente)  por "para ver"; Iremos a ver al bebé esta tarde; Iremos para ver al bebé...
Por su parte, "Haber" sirve para formar el infinitivo compuesto de los verbos; por tanto, va seguido de participio: Tendrías que haber pensado antes en las consecuencias de tus actos, Haber visto esa película fue una pérdida de tiempo.


Puedes aumentar la información que te ofrecemos aquí recurriendo a esta entrada

Y ahora que sabes la teoría no tendrás problemas para hacer este ejercicio





Y, si aún así tienes dudas, prueba con esta aportación que encontramos en los filólogos somos necesarios...




Y a ver, si entre todos, hacemos que esta estadística
sea una leyenda


Y para acabar del todo, una imagen muy clara  que circula por Internet y de la que, desgraciadamente,  desconozco la autoría.

martes, 14 de mayo de 2013

Caligramas de caras de autores

Ya hablamos en otra ocasión de los caligramas, composiciones poéticas muy del gusto de los vanguardistas en la que el texto no sigue un orden lineal sino que se dispone en forma de dibujo. Debemos el nombre a Apollinare, que es uno de los creadores de caligramas más conocido.


A partir de estas pautas, hay caligramas con todo tipo de temática pero en esta ocasión recogemos algunos de los que propone el blog severlasalreves. que al mismo tiempo que reproduce los rostros de autores famosos, recoge fragmentos de algunas de sus obras más conocidas. Todos los caligramas son obra del artista John Sokol.



Si ya es enrevesada y dificultosa la lectura del Ulyses, novela capital de James Joyce, probad a hacerla en este caligrama (recomendamos aumentar la imagen)




Para el caligrama de Borges se han utilizado fragmentos de El milagro secreto





Y, literalmente, podemos ver El infierno reflejado en el rostro de Dante Alighieri




Y nunca fue tan libre el verso de Walt Whitman como cuando se combinó para reproducir sus rasgos tomando versos de Hojas de hierba.



Si  quieres aprender más sobre los caligramas te sugerimos estos interesantes materiales de Materiales de lengua

lunes, 6 de mayo de 2013

¿Barómetro? No, zumainómetro

Reproducimos aquí un artículo publicado en La Voz de Galicia de Manuel Luis Casalderrey en que conjuga sus conocimientos de física y química con una sutil ironía para definir el momento social que estamos pasando. Además, haciendo gala de sus conocimientos del griego propone un neologismo para cuantificar la decepción, la indignación y la crispación actual: el zumainómetro. Una lectura que no te llevara mucho tiempo, pero que quizás te dibuje una sonrisa, que buena falta hace.




Estos días se habla y escribe mucho de un barómetro que no lo es, el del CIS. Un barómetro sirve para medir la presión atmosférica. El primero, de mercurio, se usó en la experiencia de Torricelli. Luego vinieron los aneroides, los más habituales. Los manómetros tampoco son barómetros. Sirven  para medir la presión en el interior de un recipiente que contiene líquido, gas, polvo... Lo llevan los extintores y las salidas de agua hacia las mangueras de los sistemas de incendiosEl del CIS podría llamarse barómetro, en sentido figurado, si midiese la presión social o política, pero tampoco lo hace. Como mide la preocupación del público, propongo zumainómetro, del griego zumaino, 'enfadarse': instrumento para medir el cabreo de los ciudadanos.
                                                      (Manuel Luis Casalderrey, La Voz de Galicia, 6 de mayo de 2013)
 
 

domingo, 5 de mayo de 2013

Nuevos eufemismos económicos

Raro es el día que abrimos el periódico y no nos encontramos expresiones como "Flexibilización del mercado laboral", "gravamen complementario", "reformas económicas" que, no cabe duda, suenan mejor que los términos utilizados hasta el momento  "abaratar el despido", "nuevo impuesto" o "recortes". Por eso hablamos de eufemismos porque, según la RAE, un eufemismo es "modo de decir para expresar con suavidad o decoro ideas cuya recta y franca expresión sería dura o malsonante".





El Gobierno actual, consciente de que sus medidas económicas no son del agrado de la ciudadanía, intenta suavizar su mensaje recurriendo a expresiones como las que recoge en su edición del 5 de mayo, y que aquí reproducimos, el periódico La Voz de Galicia.


Al pan, pan y al rescate, tomate

La crisis alumbra un auténtico diccionario de «neolengua», con eufemismos, perífrasis y circunloquios para ocultar el impacto negativo de la recesión y las medidas adoptadas

Con su querencia por el argumento de la «herencia recibida», es posible que el Ejecutivo de Mariano Rajoy quiera aplicarlo también al uso hipertrófico de eufemismos y expresiones rebuscadas en un intento de enmascarar los verdaderos -y dolorosos- significados de sus declaraciones. Fiel a la máxima de que lo que no se nombra no existe (un ejemplo es que Rajoy elude referirse a Luis Bárcenas tanto como un alérgico al pescado huiría del sushi), el Gobierno ha tirado de imaginación y, en menos de año y medio, ha alumbrado un auténtico diccionario de neolengua económica.
Y eso que Rajoy insistió en que llamaría «al pan, pan y al vino, vino». En algo diferente debía de pensar el expresidente José Luis Rodríguez Zapatero cuando bautizó como desaceleración del crecimiento o aterrizaje suave la peor crisis que se recuerda, resistiéndose también a llamarla por su nombre. Aquello fue el principio de una escalada eufemística que con el actual Ejecutivo llegó a provocar la hilaridad de la prensa internacional. Así, Time titulaba hace ahora un año: «Tú dices tomate, yo digo rescate». Pero nadie se sonrojó y el «al pan, pan» siguió siendo un florido circunloquio. Estos son algunos ejemplos:
Afloramiento de bases
Amnistía fiscal. Ha sido una de las estrellas del diccionario de neolengua del ministro de Hacienda. Cristóbal Montoro hizo alusión a ella por primera vez en la presentación de los Presupuestos Generales del Estado del 2012, definiéndola como «medidas excepcionales para incentivar la tributación de rentas no declaradas». A nadie le quedó duda de que era una amnistía fiscal, pese a que Montoro siguió buscándole las vueltas léxicas con contrucciones como «afloramiento de bases» o «regularización de rentas y activos no declarados».

 
Apoyo financiero = Rescate a la banca.

Ni el presidente del Gobierno ni su ministro de Economía, Luis de Guindos, pronunciaron la palabra maldita: rescate. En su lugar emplearon un gran surtido de conceptos que sonaban muchísimo más positivos: desde «apoyo financiero» a «línea de crédito», «préstamo en condiciones extremadamente favorables» o «ayuda» a secas. Pero ¿rescate? Jamás. «No tiene nada que ver», insistió De Guindos hasta la saciedad.


Crecimiento negativo = Recesión.

Si a la crisis se la llamó «desaceleración del crecimiento», para referirse al empeoramiento de la economía enferma, es decir, la recesión, De Guindos se decantó por una antítesis y habló de «tasa de crecimiento negativo». También eligió la perífrasis «deterioro adicional importante» para encubrir lo que no es más que una economía en caída libre.

Devaluación interna= Bajada de salarios.
La devaluación interna, «devaluación competitiva de salarios» o el más familiar «apretarse el cinturón», repetidamente utilizados por el Ejecutivo, la patronal o el mundo financiero -sin olvidarnos de Bruselas, por supuesto- son más o menos esmeradas fórmulas lingüísticas para evitar pronunciar lo obvio: que seremos más pobres porque nos bajarán los salarios.
 
Desindexación= Pérdida de poder adquisitivo.
Es el último eufemismo incorporado por el Gobierno a su diccionario. Ocurrió en el último Consejo de Ministros de abril y bajo tan oscuro palabro, manejado por la vicepresidenta y los ministros De Guindos y Montoro, se oculta el hecho de que el coste de los contratos públicos ya no se vincularán al IPC, es decir, a la evolución de los precios. De nuevo la traducción explica la reticencia del Ejecutivo a hablar claro: se perderá poder adquisitivo. Además, todo apunta a que la medida puede ser extensiva también a las pensiones.
 
Flexibilizar el mercado laboral= Abaratar el despido. En la aprobación de la reforma laboral, el Gobierno, con la ministra de Empleo a la cabeza, se cuidó mucho de negar que fuera a abaratar el despido. En su lugar repitieron el mantra de la «flexibilización» del mercado de trabajo. Suena mejor, pero es lo mismo, y los datos de la EPA lo corroboran.
 
Gravamen complementario= Subida de impuestos.
Tan impopulares como las bajadas de sueldo son las subidas fiscales, ya que tienen idéntico efecto sobre el bolsillo de los contribuyentes. Por eso el Gobierno se ha esmerado en desterrarlas de su vocabulario. ¿Imposible? En absoluto: la subida del IRPF que solo se iba a aplicar dos años -ahora ya serán tres- la definió Montoro como un «gravamen complementario», mientras que Soraya Sáenz de Santamaría rizó el rizo cuando habló del «recargo temporal de solidaridad». Pero aunque el impuesto se vista de seda...
 
Impacto asimétrico de la crisis= Siempre pagan los mismos.
 Admitir que quienes menos tienen son los más castigados por el catálogo de recortes, ajustes, subidas y bajadas varias adoptadas por el Ejecutivo sería la chispa necesaria para la rebelión ciudadana. Ello explica la elección de la aséptica -y anestésica- afirmación del «impacto asimétrico de la crisis», con el que se deshumaniza un auténtico drama social.
 
Movilidad exterior= Fuga de cerebros. La emigración forzosa de los jóvenes fue calificada recientemente por la ministra Báñez de «movilidad exterior». Este desafortunado eufemismo provocó tal incendio en las redes sociales que se vio obligada a rectificar un par de horas después.
 
Reformas= Recortes.
Es el comodín que más emplean Rajoy y su Gabinete, porque les permite regatear el proscrito concepto de recorte, que también eluden con «ajustes», «optimizaciones» y «racionalizaciones» de lo más variopintas.
 
Regulación de empleo = Despidos. Tan engañoso como la «moderación salarial», que no es más que la congelación o, en el peor de los casos, reducción del sueldo, la «regulación» de empleo no tiene nada de inocua: es un modo limpio de llamar al despido, normalmente colectivo.
Sociedad de Gestión de Activos (SAREB)
 
Tique moderador sanitario= Euro por receta. La idea original fue de la Generalitat, que consideró que cobrar un euro por receta a los ciudadanos sonaba mucho más confiscatorio que llamarlo «tique moderador del gasto sanitario». Al presidente de la comunidad de Madrid, del PP, le gustó la idea para «racionalizar» el consumo farmacéutico, mientras que la ministra de Sanidad nunca llamó «repago» a lo que realmente lo era. «Copago» fue la fórmula escogida.
 
 
 
 

domingo, 28 de abril de 2013

El pasado de algunas palabras.

¿Eres capaz de detectar el sufijo -algia (dolor) en la palabra nostalgia?, ¿Sabes que el sandwich debe su nombre a un conde que se apellidaba así ? ¿Y que el croissant, a pesar de que sea una palabra francesa, se ideó en Austria? ¿Que recordar, del latín re- cordis significa, literalmente, "volver a pasar por el corazón?


Estas y otras curiosidades las encontrarás en el recurso interactivo "Juguemos con las palabras" dentro de la página de redursos de educaixa. Entra  y descubrirás más curiosidades aún.


viernes, 26 de abril de 2013

A parte de la gente le cuesta escribir "aparte"

Se está extendiendo la tendencia de escribir el adverbio "aparte" separado, así "a parte". Ambas formas existen en la lengua castellana, pero con distinto valor.

Aparte, como hemos dicho, es un adverbio que significa "en otro lugar" (Pon lo que vayas revisando aparte), "por otra parte" (Aparte debemos añadir que..."), " con omisión de" (Bromas aparte, ...).

También en algunas ocasiones aparte tiene valor adjetivo, sinónimo de "distinto, diferente, especial". Lo tuyo es un caso aparte;

Y, en tercer lugar, "aparte" puede considerarse sustantivo con distintos valores. Puede referirse a un tipo de  modalidad teatral, que consiste en que uno de los personajes de la obra aparezca , como conversación privada: Se reunieron en un aparte para deliberar los premios.
hablando para sí o con aquel o aquellos a quienes se dirige y suponiendo que no lo oyen los demás. A partir de aquí toma un sentido figurado para aludir a una

Todas estas acepciones aparecen en la definición de Aparte aportadas por la RAE.


A parte puede tener dos valores. Significa, en algunos contextos, "grupo" A parte de los alumnos les tendré que hacer una recuperación; A  parte de la población le gustan los perros. Podemos localizarla anteponiendo un cuantitativo A (gran, una) parte de ...;

Con valor de "lugar" se emplea a parte en expresiones del tipo: Con esa actitud no llegarás a parte ninguna.


Espero haber aclarado este tema a parte de vosotros y si queréis buscar información aparte aquí teneis una entrada de la Fundación del español Urgente que trata del mismo tema.

O, para que ya no tengas más dudas, consulta este video